Una laca cerámica es complicado de reconocerla a simple vista. Cada vez son más frecuentes en coches Mercedes y BMW. Los profesionales de los talleres de chapa y pintura también tienen dificultades en reconocerlas. La mayor dificultad con estas lacas es su lijado: se gastan muchos discos abrasivos. Para pulirlas, hay que utilizar boinas más agresivas, por ejemplo de lana.
No hay que confundir las lacas cerámicas con otro tipo de "lacas resistentes al rayado" como las que tienen tecnología "re-flow". De hecho, este segundo tipo de lacas son bastante blandas y se pueden incluso rayar con la uña. Lo que ocurre con ellas es que al cabo de unas horas y en especial si se les aplica calor, recuperan su forma original haciendo desaparecer esas pequeñas rayas.
Un saludo