A mí algunos me tratan de medio loco cuando me ven en la gasolinera de mi pueblo lavando el coche, no les cuadra que limpie a mano las llantas antes de darle lanza, no entienden qué hago con la brocha dándole a las gomas tratamiento, me dicen que si es que le quiero sacar petroleo con la aspiradora cuando le doy una pasada al interior, pero al final, todos, absolutamente todos me dicen lo mismo: ¡¡joder qué envidia me da cómo tienes el coche...!!!
Yo la limpieza detallado pulido del coche lo tengo como una especie de tratamiento personal. Me sirve para hacer algo de deporte pues me muevo poco, y cuando ando un poco estresado o nervioso, la visión tras 3 ó 4 horas de mi coche inmaculado me relaja bastante. La sensación de montarme y que huela a mi perfume favorito, junto a esa perfección que da un interior perfectamente limpio, sin polvo...me recuerda el momento especial de la estrena, de sacarlo del concesionario.
Voy a ratos, no lo limpio demasiado, diré que soy más propenso a evitar que se ensucie. Así cuando lo re-limpio como lo suelo decir, parece que cada vez brilla más.
Si ando muy jodido cojo el aplicador y a pulir arañazos a mano...eso ya es la dosis fuerte.
Pero una cosa tengo clara: viendo la cantidad de vicios, aficiones costosas, y peligrosas, entretenimientos sin sentido doy gracias por gustarme lo que me gusta pues aparte de barato, lo considero saludable para mi cuerpo y mi mente, aunque no lo sea para la envidia de los demás.